La kinebiomagnética nace con la intención de integrar el biomagnetismo holístico, el par biomagnético y la kinesiología.

Desde hace más de 2000 años muchas civilizaciones, como la griega, la china y la hindú, han tratado con magnoterapia o con imanes multitud de distorsiones energéticas.

Los sanadores, al imponer sus manos en los cuerpos de los enfermos, trasmiten campos magnéticos para equilibrar las distorsiones magnéticas que han provocado las enfermedades. Las manos de los sanadores son dos potentes imanes.

Kinesiología

La kinesiología es el arte de poder comunicarse con el cuerpo del paciente a través de los músculos que nos darán una respuesta de fuerte o débil, estrés o no estrés, acortamiento de pierna o de brazo. Hace más de 40 años el Dr. Goodheart descubrió una técnica para comunicarse con el cuerpo de sus congéneres. Hoy en día es un sistema muy sofisticado, con un tratamiento holístico, que se ha expandido por todo el mundo. El test muscular, que es el lenguaje para comunicarse con el cuerpo, es utilizado habitualmente por distintos profesionales de la salud: nutricionistas que encuentran los alimentos que originan alergias o intolerancias, homeópatas que hallan el remedio homeopático que ayuda a equilibrar los terrenos patológicos, acupuntores que localizan el punto de acupuntura más efectivo, terapeutas que relacionan enfermedades con diferentes estresores.

El test muscular puede sustituir la percepción extrasensorial que tienen los sanadores para localizar los puntos exactos donde colocar las manos o los imanes.

El magnetismo holístico consiste en la aplicación de imanes para armonizar campos magnéticos alterados relacionados con diferentes distorsiones energéticas. Así se trataban en la antigüedad dolores de cabeza, estreñimientos, depresiones, ansiedades, dolores articulares, insomnio, etc.

Par biomagnético

El par biomagnético o el biomagnetismo médico utiliza el test muscular para buscar microorganismos patógenos como virus, bacterias, parásitos y hongos. En realidad equilibra terrenos alcalinos o ácidos en correspondencia a su pH. Ya hace más de 20 años que el Dr. Isaac Goiz Duran descubrió el biomagnetismo médico como la alteración de dos zonas del cuerpo en resonancia: una con un pH ácido y otra con un pH alcalino. Con dos imanes equilibramos los terrenos llevándolos a un pH neutro, que es donde se encuentra la salud.

Con los campos magnéticos equilibramos el ecosistema interno que está alterado por multitud de factores: virus, bacterias, parásitos, hongos, etc. Cuando estos seres viven desequilibradamente dentro de nuestro hábitat, aparecen los síntomas y las enfermedades.

El microcosmos que habita en nuestro interior sigue las mismas leyes que los macrocosmos en los cuales vivimos. Si en una zona de matorrales hay muchos conejos y no existen depredadores que equilibren dicha población, estos comenzarán a procrear hasta que llegará el momento en el que ya no habrá comida y acabaran extinguiéndose. Este desequilibrio se pudo producir porque el hombre eliminó a sus depredadores (águilas, zorros), o por un incendio o una contaminación con productos químicos. En el microcosmos hay diferentes factores que favorecen un terreno biológico adaptado a los patógenos: una mala alimentación, bloqueos emocionales, toxinas, metales pesados, cicatrices tóxicas, vacunas, geopatías, focos dentales, etc.

En muchos casos no solo hay que equilibrar el pH con los pares biomagnéticos, sino buscar el factor causante del desequilibrio de ese terreno biológico y eliminarlo de la vida de la persona para  ello utilizaremos un kit de testaje que permite relacionar el terreno biológico con los estresores.

La aplicación de los pares biomagnéticos mediante un kit de testaje, la integración de la kinesiología y el biomagnetismo holístico en este sistema nos hace ser más precisos y más eficientes en menor tiempo a la hora de equilibrar los terrenos biológicos desequilibrados que son la causa de muchas síntomas o deficiencias energéticas. .

A través de la microscopia del campo oscuro podemos observar el plasma sanguíneo antes del proceso terapéutico y después. Los resultados han sido sorprendentes: hemos podido comprobar que existen cambios en los eritrocitos (glóbulos rojos), en la serie blanca (leucocitos, neutrófilos, monocitos,etc.) y, lo más importante, en medio en el que habitan. Hasta la fecha sabíamos que la kinebiomagnética funcionaba porque los pacientes notaban mejorías y sanaciones de sus enfermedades en muchos casos, pero no podíamos constatarlo. Con la observación de la sangre en el campo oscuro podemos demostrar que existen cambios en la biología de la sangre, que es un reflejo de nuestro organismo.

La kinebiomagnética utiliza diferentes sistemas de trabajo, como el sistema endocrino, el linfático, los meridianos de acupuntura y los chakras para lograr una mejor comunicación en todo el organismo. Solamente emplearemos un kit de testaje, músculos, imanes y un conocimiento de la técnica.